Sistema de Recompensa

Nuestro cerebro tiene un mecanismo natural llamado sistema de recompensa, que nos motiva a repetir actividades que son placenteras o importantes para la supervivencia, como comer, socializar o tener relaciones afectivas. Este sistema funciona principalmente gracias a la dopamina, una sustancia química que se libera cuando hacemos algo que nos da satisfacción.

¿Qué pasa con el cannabis?

Cuando se consume cannabis —especialmente si tiene alto contenido de THC—, se estimula la liberación de dopamina en el sistema de recompensa, lo que genera sensaciones de bienestar, relajación o euforia.

Con el uso frecuente, el cerebro puede acostumbrarse a recibir ese estímulo externo para sentir placer, y dejar de producir dopamina de forma natural en las mismas cantidades. Esto puede llevar a que la persona sienta menos placer en las actividades cotidianas, entonces busque consumir de nuevo para "sentirse bien" y con el tiempo tenga dificultad para dejarlo, incluso sabiendo que hay consecuencias negativas.

Es así como puede generarse una adicción, en la que estaría muy presente el deseo intenso de consumir, podría desarrollarse tolerancia (necesitar más cantidad para sentir el mismo efecto) y eventualmente llegar a la pérdida de control sobre el consumo.

Aunque el cannabis tiene un menor potencial adictivo que otras sustancias, sí puede generar dependencia, especialmente en personas jóvenes o con antecedentes familiares de adicciones.

¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar